24 de septiembre de 2013

OPTIMISMO Y FIBROMIALGIA (el derecho a escoger)


Cada persona está en su legítimo derecho de vivir, experimentar y expresar sus circunstancias como considere o pueda. Esto es así en la salud, pero también cuando esta falta, como ocurre en la fibromialgia. Exigirle lo contrario generalmente no sirve de nada. En este sentido, hay quién se siente tan impregnado por su sufrimiento, tan desencantado de lo mucho o poco que se ha hecho por ellos, que no quieren oír hablar de nada que logre reflejar optimismo, esperanza o ilusión por lo que pueda venir. Hay que aceptarlo, incluso comprenderlo, aunque cueste. Esa es su posición frente a la enfermedad. Aunque lógicamente esto no sólo no ayuda, sino que perjudica. Por el contrario, quien se permite alimentar el optimismo en su interior, consigue resultados beneficiosos.



 
Teniendo claro que ser optimista no significa levantarse por la mañana con el cuerpo intensamente dolorido y la mente espesa por la falta de sueño, y pensar: «El dolor se va ir, nada me perturbará y el día será maravilloso». No, esto no es optimismo, ni un pensamiento positivo. Esto es irreal. Y tu fibromialgia es real, muy real. Por tanto hay que tenerla en cuenta, no negarla. Optimismo es pensar que a pesar del dolor y la niebla mental, posiblemente, hay algo que puedas hacer en ese preciso instante para sentirte mejor. Entonces buscas en tus recursos, entre tus aprendizajes, aquello que alivia tu dolor, aquello que acalla tu angustia, aquello que desentumece tu cuerpo. Cuando permites que esto ocurra, tal vez estés construyendo un día mucho mejor para ti. Esto sí es optimismo.

3 comentarios:

maritza dijo...

Optimismo y fibromialgia(el derecho a escoger)Son las 10 y cinco minutos de la mañana, hoy desperté muy adolorida a eso de las 4 am, me levanto, tomo un calmante (recetado por la médico reumatóloga), no puedo conciliar el sueño, me duelen los músculos, articulaciones, me siento decaida, me levanto calculando el efecto analgésico del medicamento, preparo mi desayuno y al mismo tiempo me coloco los electrodos para masajes y así comienza mi nuevo día moviendo mi cuerpo y alerta a realizar alguna actividad, como la que me ocupa en este momento leo mi correo y me encuentro con este artículo...lo que usted ha escrito entre paréntesis ( el derecho a escoger), es exactamente lo que hago desde hace algún tiempo para mejorar mi calidad de vida.Estoy escribiendo un artículo y lo he revisado sin percatarme de mis dolores que van pasando lentamente.Cada día yo decido que hacer como y donde, privilegiando lo que me dice mi cuerpo, aunque para ello tengo un estilo de vida propio, un poco solitario porque mi socialización es poca, aúnque cuando tengo oportunidad de salir, disfrutar con mi familia, mis amistades un buen almuerzo y compartir en compañia, me hace sentir muy bien. Eso sí, el cuerpo me da la alerta de ya es suficiente vuelve a tu nido y descansa porque las consecuencias de más de 4 horas de actividad seguidas, sigue el cansancio, es fuerte, pero así estoy logrando llevar una vida saludable, aceptar y aprender a vivir con dolores inexplicables es el comienzo de sentir un poco de alivio y tranquilidad.Fuera el estrés,la vida tóxica y las relaciones tóxicas...gracias Bruno M Montenegro, su frase me motivo a escribir este pequeño testimonio.Maritza

muchas veces dijo...

He sido diagnosticada de fibromialgia por varios facultativos. Mis síntomas pueden verse como tal. He probado muchos fármacos, que más que beneficiarme, me han sumido en las nubes aún más...
Mientras he sentido al cuerpo solo en el dolor y al cerebro en lo opaco, me encontré repitiéndome a mi misma que ciertamente la limitación del malestar es algo, pero de ninguna manera, todo.
Si no puedes con el enemigo, pues por lo menos …¡Para de (re)sentirlo…!..se dijo en mi interior…
Recapacitando sobre ello descubrí que la forma en que ocupo mi conciencia tiene gran poder sobre mi cuerpo.
Deseando sobre todo manifestar mi alegría de estar viva, sin más medicación que la decisión de mantener fe en mi misma y en la sabiduría de mi organismo, consciente de mi conciencia como parte activa de mi Ser, el resultado ha sido que a pesar de que sigo siendo sensible y delicada, dicha voluntad me ha hecho más gentil y cuidadosa en mis opciones, actitudes y actos. Escojo lo mejor del día, porque siempre la actitud es una opción. He podado lo que me incomoda: comidas, personas y situaciones; Y siento al dolor muy disminuido. Ya no protagoniza mi vida.
Nuestra biología depende ampliamente de nuestra conciencia, por lo que la mejor resolución esta dentro de nosotros mismos.
Ojala mejoremos y cada día recordemos que tal como somos cuerpo, también somos energía, conciencia y amor.
Atte
Victoria

Bruno Moioli Montenegro dijo...

Muchísimas gracias por estos comentarios. Son testimonios que gusta leer, por sinceros y cálidos.
Y qué cierto y necesario resulta escucharte y organizar tu vida, sobre todo si buscas bienestar. De una manera sencilla, como le dice el aprendiz a su maestro: Maestro que sentiré cuando alcance la iluminación...
-sentirás que cuando llegas a casa por la noche, puedes dormir tranquilamente.

Pues eso, intentar que sea sencillo y agradable. El camino hay que hacerlo y el equipaje se aligera, y duele, pero como Maritza y Victoria mostráis, se llega.
Un abrazo

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